Marcela Argañaraz

22.06.2020

Mi elección por la cerámica tiene que ver con su nobleza; la ductilidad del barro y su capacidad de dialogo, la sensualidad del modelado, lo maravilloso de los colores y sus ilimitadas posibilidades, y sobre todo la magia final, el fuego. Es a mí entender el material más antiguo y noble, aun en su dimensión mítica: la tierra. Tierra que se transmuta en un proceso alquímico con el agua y el fuego.

Y es, en esta mutación, en este proceso de transformación de la materia donde radica mi construcción de sentido: a partir de la volumetría y el material utilizado.


En muchas piezas dejo a la vista el color de la tierra natural. Me interesa que queden pequeños rastros de la técnica y que el brillo sea producto del bruñido y la pureza de los colores de tierras naturales, es por ello que en la mayoría utilizo terras sigilattas. En algunas piezas incorporo elementos de hierro, como planchuelas, clavos, tachuelas y alambres.

CABEZAS DE CERÁMICA (tachuelas , alambres y alpaca) . 

CABEZA DE CERÁMICA MODELADA CON ALPACA

12 cm x 8 cm x 6 cm

COMBO 1 : 2 CABEZAS + UNA PLACA DE CERÁMICA ESGRAFIADA

COMBO 2: 1 CABEZA DE CERÁMICA + PLACA DE CERÁMICA ESGRAFIADA

PLACA DE CERÁMICA ESGRAFIADA

 13 cm x 13 cm

COMBO 3 : CABEZA DE CERÁMICA RAYADA + PLACA DE CERÁMICA ESGRAFIADA